lunes, 25 de abril de 2011

Un empate que sabe a muy poco

Un empate que sabe a muy poco

El Coruxo pierde en O Vao una gran oportunidad para sentenciar la permanencia

EL FARO DE VIGO





Óscar Fondevila, delantero del Coruxo, es objeto de falta por parte de un jugador del Vecindario. // Ricardo Grobas
Óscar Fondevila, delantero del Coruxo, es objeto de falta por parte de un jugador del Vecindario. // Ricardo Grobas
RAÚL RODRÍGUEZ - VIGO Los aficionados que en la mañana de ayer acudieron al campo de O Vao salieron con una extraña sensación. Por un lado con la satisfacción de haber conseguido un punto ante un rival directo en la lucha por la permanencia, pero también con la creencia de haber dejado escapar dos puntos ante, posiblemente, uno de los rivales más flojos que han pasado por el feudo vigués.
Josiño Abalde volvió a sorprender con el "once" inicial, recuperando la defensa de tres centrales, con David Campos y Josiño por las bandas, con otra línea de tres en la que estaban David Pérez, Alberto García y Marco, con Antúnez un poco más adelantado y Víctor Besada en punta de ataque. La idea era que tanto Jacobo Campos como Costas subieran por las bandas para meter balones al área y aprovechar la facilidades defensivas que mostraba el cuadro canario. En los primeros cinco minutos, los vigueses se dieron cuenta de que podían subir con relativa comodidad por su banda izquierda, y por ahí vinieron en los primeros instantes de juego las mejores ocasiones del primer acto.
Sin embargo, esa claridad de ideas duró muy poco tiempo. Los laterales no subían preocupándose más de defender que de buscar la espalda de la defensa canaria, y así la primera parte transcurrió entre el aburrimiento generalizado, ya que el primer tiro de los canarios a portería, que salió fuera, llegó a la media hora de juego. Eso sí, el árbitro se comió un penalti tras el derribo de Santi Lampón a Antúnez.
En la segunda parte más de lo mismo. En el Coruxo nadie se daba cuenta que por las bandas se podía subir bien y, para colmo de males, cuando había una buena oportunidad en el área canaria, la falta de un delantero nato permitía que la defensa reaccionara y cortara el juego.
Se esperaban las sustituciones en el cuadro vigués para darle un giro al partido, pero solamente fue un cambio de jugadores, no de sistema de juego.
Richi entró en el campo en la posición de Víctor Besada, dejando por detrás a un Óscar Fondevila que jugaba unos minutos por tercera vez en la temporada, confirmando la poca confianza existente en el segundo delantero que más minutos ha jugado a lo largo de la campaña.
Quienes estaban encantados eran los jugadores canarios. El empate les sabía a gloria, tal y como lo demostraron en la última jugada del partido, en la que se dedicaron a perder tiempo en el saque de un córner a favor.
El miércoles se acaba el plazo para hacer fichajes y el club baraja un par de opciones. Tal y como están las cosas es necesario alguien con gol.

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